En medio de lo que muchos han considerado como uno de los peores shows de medio tiempo en un Super Bowl, una protesta salió en vivo y antes de miles de personas cuando uno de los bailarines sacó las banderas de Palestina y Sudán, hasta que fue sometido.
Y es que no es secreto para nadie que el show más grande en cuanto a números a nivel mundial es el llamado Súper Domingo, que este año enfrento a los Philadelphia Eagles y a los Kansas City Chiefs.
Además, tampoco es secreto que este show se transmite con algunos minutos de delay por eventos como el ocurrido este 9 de febrero en Nueva Orlenas.
Durante la presentación del rapero Kendrick Lamar, quien se lució con un elenco de decenas de bailarines, todos afroamericanos, además de ser acompañado por un Tío Sam interpretado por Samuel L. Jackson, uno de los participantes rompió filas y sacó dichas banderas que tenían escritas las palabras Gaza y Sudan.
En cuestión de segundos, personal de seguridad lo sometió, no sin antes ser captado por las lentes de los medios presentes, así como muchas personas que con sus celulares guardaban el momento.
Este incidente no fue televisado en ninguna cadena, menos fuera de Estados Unidos, pero horas más tarde comenzaron a circular los videos en redes sociales que muestran al joven de identidad desconocida y cuyo paradero y situación legal también son un misterio.
Cabe mencionar y no es dato menor que Donald Trump estaba presente en el estadio de los New Orleans Saints, donde se celebró el encuentro que dio como vencedor a los Eagles.
Esto ocurre en medio de una serie de noticias sobre las acciones, muchas de ellas dignas de un niño rico en centro comercial, que ha tomado el ahora presidente de la Unión Americana, particularmente las que tienen que ver con los países árabes de Asia y África, donde pretender intervenir una vez como ‘policías del mundo’.
Un show de medio tiempo que no brilló con luces como lo han hecho otros, pero que se caracterizó por la oscuridad de la situación que vive el país más poderoso del mundo.