REDACCIÓN
En una calle de Chimalhuacán, dos vehículos quedaron frente a frente, como si ninguno quisiera dar su brazo a torcer. Uno era una pipa, el otro un auto cualquiera pero con cero ganas de cooperar.
Minutos pasaron y el clásico “pásale tú, no, tú” se convirtió en tensión. Hasta que el conductor de la pipa se bajó, ya molesto, para reclamarle al otro chofer, las palabras subieron de tono.
El problema es que el otro no contestó con palabras sino con balas y en segundos, todo se salió de control cuando se oyeron disparos. El hombre de la pipa cayó herido mientras el agresor arrancó el coche en reversa y desapareció como si nada.
Vecinos salieron de sus casas al escuchar el escándalo, algunos ayudaron como pudieron, otros solo alcanzaron a ver lo que ya era evidente, una discusión de tránsito que terminó en tragedia por una decisión absurda.