REDACCIÓN
La FGR volvió a poner en el centro de la polémica al ex mandatario veracruzano Javier Duarte Ochoa, al acusarlo de un presunto desvío millonario durante su administración. Según la autoridad, los recursos tenían como destino programas de salud.
De acuerdo con la imputación presentada en audiencia, los 5 millones de pesos, habrían sido redirigidos a otros fines distintos a los originalmente aprobados, afectando proyectos enfocados en sectores vulnerables.
La representación social sostuvo que existía una estructura dentro del gobierno estatal que operaba con recursos federales y locales de manera indistinta, lo que presuntamente permitió cubrir compromisos administrativos con fondos etiquetados.

En su intervención ante el juez, Duarte rechazó tajantemente los señalamientos. Aseguró que las pruebas carecen de sustento y sostuvo que el proceso en su contra tiene tintes políticos.
Tras varias horas de exposición y debate, el juez Gustavo Aquiles Villaseñor determinó imponer prisión preventiva justificada mientras continúa el proceso legal, subrayando la independencia del Poder Judicial en su resolución.
