REDACCIÓN
La rata pensó varias veces antes de robarse la motocicleta y emprender la fuga, su oportunidad estaba puesta afuera de un negocio en Compostela, Nayarit.
Y así estuvo durante algunos minutos, con un debate interno entre robar la motocicleta o no. Hasta que se le prendió el foco y decidió bajar la cortina del negocio para que los propietarios tardaran en reaccionar.
En cuanto los encerró se montó en la motocicleta y aceleró, pero a pesar de la ventaja que tomó, uno de los trabajadores del local abordó su automóvil y salió tras él.
No era una rata tan experimentada, muy cerca del ahí el sujeto fue ubicado y al verse presionado porque lo iban a alcanzar, rata y motocicleta mordieron pavimento, debido al aparatoso accidente el delincuente perdió una pierna, los paramédicos levantaron su incompleto cuerpecito en una avenida que fue cerrada a la circulación.
Su accidente fue presenciado por un médico cubano, especializado en oncología y pediatría, quien radica en Monterrey y en ese momento circulaba por esa vialidad, la vocación y servicio de David Bravo logró estabilizar a aquel ladronzuelo que de no haber sido intervenido inmediatamente habría fallecido.