REDACCIÓN
Si hay tormenta eléctrica, lo más importante es reducir al máximo la posibilidad de convertirte en el punto más alto o en un conductor fácil para un rayo. Estas son las recomendaciones más útiles:
* Métete a un lugar cerrado cuanto antes: casa, edificio o automóvil con techo metálico.
* Evita árboles aislados, postes, azoteas, cerros y campos abiertos.
* No te refugies debajo de un árbol; muchos rayos caen ahí.
* Aléjate del agua: albercas, lagos, ríos, playas y hasta regaderas.
* Suspende actividades deportivas al aire libre, especialmente fútbol, ciclismo, correr o andar en moto.
* Evita cargar objetos metálicos largos o elevados: paraguas metálicos, cañas, palos de golf, herramientas.
* Desconecta aparatos eléctricos y evita usar dispositivos conectados a corriente.
* No uses teléfonos fijos con cable durante la tormenta.
* Si vas en auto, permanece dentro; el vehículo actúa como “jaula de Faraday”.
* Si estás atrapado en campo abierto:
* junta los pies,
* agáchate lo más posible,
* no te acuestes completamente en el suelo,
* y aléjate de otras personas unos metros.
Una regla útil es la del “30-30”:
* Si entre el relámpago y el trueno pasan menos de 30 segundos, la tormenta está peligrosamente cerca.
* Espera 30 minutos después del último trueno antes de volver a salir.
Señales de peligro inmediato:
* cabello erizado,
* zumbidos,
* sensación eléctrica en la piel,
* objetos metálicos vibrando.
Si pasa eso, busca refugio de inmediato porque puede caer un rayo en segundos.
Y algo importante: los rayos sí pueden caer “lejos” de la lluvia; incluso con cielo parcialmente despejado sigue habiendo riesgo si se escuchan truenos.