REDACCIÓN
El lunes amaneció con un clima de miedo en Acapulco, Guerrero. La tranquilidad se rompió de golpe cuando varios Sicarios decidieron sembrar terror en las calles y carreteras del puerto. La jornada se tornó sangrienta y dejó un saldo de tres personas muertas y seis más con quemaduras graves, incluyendo un menor y tres integrantes de la Guardia Nacional que viajaban como civiles.
El momento más escalofriante ocurrió sobre la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo. Un grupo armado detuvo una camioneta Urvan que hacía la ruta Jardín-Azteca-Centro. Sin mediar palabra, comenzaron a disparar al conductor y, como si eso no fuera suficiente, prendieron fuego al vehículo con todos los pasajeros adentro.
El conductor no tuvo oportunidad de escapar; murió calcinado en su asiento. Los pasajeros que lograron salir del infierno de llamas resultaron con quemaduras serias. Entre ellos estaban los tres elementos de la Guardia Nacional, además de dos adultos más y un niño que sobrevivieron milagrosamente al ataque.
Tras el atentado, el miedo se apoderó del transporte público en la zona poniente del puerto. La gente dejó de subir a camiones y camionetas, y las autoridades detuvieron temporalmente el servicio ante la amenaza de que los Sicarios pudieran atacar de nuevo. A pesar del despliegue de operativos en los barrios cercanos, los responsables no han sido capturados.
Pero la violencia no se quedó solo en la carretera. En la zona rural de Acapulco, concretamente en la colonia Vista Hermosa, un grupo de Sicarios irrumpió en una casa y asesinó a balazos a un hombre y una mujer. Después del doble homicidio, los agresores escaparon sin dejar rastro, dejando atrás terror y preguntas sin respuesta.
La Fiscalía General del Estado se encargó de levantar los cuerpos y recoger las pruebas balísticas. Ahora las autoridades intentan averiguar si estos ataques están conectados entre sí o si son incidentes aislados de los grupos que operan en Acapulco. Mientras tanto, la ciudad sigue con la alerta encendida, y la gente teme que esto solo sea el inicio de otra serie de ataques.
