REDACCIÓN
La tragedia provocada por el descarrilamiento del Tren Interoceánico dejó una estela de dolor en el Istmo de Tehuantepec, donde familias enteras enfrentan la pérdida de sus seres queridos y la incertidumbre por la salud de los sobrevivientes. Por ello la presidenta Claudia Sheinbaum acudió personalmente a los hospitales de la región para conocer el estado de las personas heridas y acompañar a sus familias.

Durante su visita, anunció la entrega inmediata de un apoyo económico de 30 mil pesos para cada persona lesionada y para los familiares de quienes perdieron la vida, con la intención de aliviar las cargas más urgentes que deja una tragedia de esta magnitud. La mandataria subrayó que este respaldo es inicial y que habrá un segundo apoyo una vez que se esclarezcan las causas del accidente.
Sheinbaum explicó que evitó acudir al sitio del descarrilamiento para no interferir con las investigaciones periciales, y optó por concentrar sus esfuerzos en los hospitales del IMSS, IMSS Bienestar e Issste en Salina Cruz y Tehuantepec, donde constató la atención médica a los pacientes, algunos de ellos en estado grave.

El accidente, que cobró la vida de 13 personas, obligó al traslado de varios heridos a hospitales de mayor capacidad en Oaxaca, y no se descarta que algunos sean enviados a la Ciudad de México para recibir atención especializada. Mientras tanto, brigadas de apoyo federal y estatal permanecen con las familias, ofreciendo acompañamiento y orientación.
Aunque persisten inconformidades de algunos familiares por la atención médica, las autoridades aseguraron que ningún paciente ha quedado desatendido y que los servicios continúan de manera permanente. Más tarde, la presidenta acudió a Asunción Ixtaltepec para acompañar a una familia durante el funeral de una de las víctimas, cerrando una jornada marcada por el luto y la solidaridad.
